Voy a contaros la historia de mi perrita. Yo siempre he querido tener un perro, un perro de verdad, de esos que juegan contigo, que saltan, te muerden y corren y no los "perros patada" que siempre ha habido en mi casa (no por eso menos encantadores)
A lo que iba... aprovechando que me he independizado y que mis caseros me daban permiso para meter un perro en casa, me puse a buscar por Internet sitios donde poder adoptar algún perro. En principio me daba igual la raza siempre y cuando no fuera muy grande porque iba a tenerlo en un piso.
Luego me puse a buscar por razas que me gustaban, y justo encontré a Vega, que además era de Zaragoza y la podía conocer previamente.
Quedé varios días con ella y con la dueña y el día 2 me la traje a casa. Los dueños la tuvieron que dar en adopción porque la mujer le tiene una alergia tremenda pero me va llamando todos los fines de semana para ver cómo está y cómo se adapta.
Con Vega voy poco a poco, la verdad es que es listísima y muy pero que muy cabezona. Al ser un Beagle y ser una raza de perros cazadores se pega todo el día buscando y olfateando. Busca tanto que ha aprendido a abrir hasta la puerta de mi cuarto... y bueno... los primeros días cuando me iba a trabajar no paraba de aullar en toda la mañana... los vecinos casi me matan pero ahora parece que eso de llorar y aullar ya se le ha pasado...
Con Vega voy poco a poco porque cada día me hace una nueva. Es normal porque poniéndome en su lugar está lejos de su familia, fuera de su casa y viviendo con una desconocida, así que dentro de lo que podría haber sido la adaptación hace cosas "normales" como rascar puertas, hacerse pis en el pasillo cuando se enfada, o coger cosas como sandalias que me roba para jugar con ellas...
Lo que más me gusta es que ahora le ha dado por salir a la calle con un juguete, en cuanto me ve llegar a casa coge un muñeco y se queda en la puerta para que vayamos al parque a jugar. La verdad es que es muy majica, he tenido suerte con la elección :)