Me he pegado todo el día sin luz en la oficina, lo que significa estar a oscuras, sin ordenador, impresora, teléfono, fax, calefacción, yendo al baño con el móvil como linterna... vamos, lo que es no trabajar absolutamente nada... mi compañera y yo mano a mano con la bufanda , los guantes y el abrigo en la mesa de al lado de la cristalera jodidas de frío porque para colmo las dos habíamos ido felizmente con faldita a trabajar.
Las dos vivimos cerca de la oficina pero no nos podíamos ir a casa porque tenían que venir unos trabajadores de Madrid a buscar unas cosas, y para colmo mi jefe está de viaje...
Así, que para la próxima vez que nos pase hemos dejado unas cartas en el cajón, que aunque nos hemos turnado para irnos de tiendas, almorzar etc... ha sido un día muy muy largo...
Qué poco valoramos estas pequeñas cosas cuando las tenemos y cómo se echan de menos... ¿sabéis qué es lo peor de todo? Qué mi empresa es de instalaciones eléctricas... en casa del herrero... :p