El otro día el semi-desconocido Jero del blog "El abismo te devuelve la mirada..." , que por cierto ha vuelto después de una tremenda entrada de despedida :p , hizo un post explicando la conexión que podía haber entre Rammstein y Barrio Sésamo (aquí la podéis ver).
A mí me hizo mucha gracia porque como le dije en un comentario, me recordó a una experiencia que tuve con Igor, el burrito de Winnie de Poo.
Imagino que todos sabéis quién es el burrito despeluchado, ese gris azulado con orejitas rosas, cara de pena y un lazo en la cola (justo el burro de la foto si...)
Pues bien... un día que fui con mi hermano al Corte Inglés, empezamos a mirar peluches (no me acuerdo porqué) y nos encontramos con esto:
Impresiona el vozarrón ¿verdad? y su gran frase final: ¡Mis orejas están entrando en caloooooooor! ¿a quién se le ha ocurrido ponerle esa voz? El vídeo no es mío, ya me hubiera gustado a mí haber grabado ese memorable momento de miedo hacia el (hasta entonces) encantador peluche...







